BIENVENIDA:


"No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser siempre niños " Marco Tulio Cicerón.

Este blog nace con la intención de difundir en la red la historía de Sanlúcar de Barrameda. Se pretende que esta página sea una herramienta más para conocer la historía local aportando articulos y noticias relacionadas con la historia y la cultura sobre Sanlúcar y su provincia.
Gracias por vuestra visita.

Publicación electrónica seriada registrada con IBSN (Internet Blog Serial Number)

IBSN: Internet Blog Serial Number 4-4-1453-1789

© Historia de Sanlúcar contemporanea, 2010 Todos los derechos reservados.





domingo, 15 de septiembre de 2019

La historia de los Condes de Aldama: Un artículo de Rafael Montaño García.


Sin duda uno de los periodos más interesantes y parcialmente desconocidos de la historia de Sanlúcar es la segunda mitad del S. XIX. Quizás porque  para los historiadores de principios del pasado siglo, aquel tiempo de revoluciones y convulsiones políticas había pasado por la ciudad dejando un triste recuerdo en los sucesos de la  Cantonal de 1873. Así la élite intelectual de la villa, no consideraba digno de estudio la pequeña revolución agraria que supuso el auge de las ventas de la manzanilla hacia 1850, ni por supuesto, la biografía de aquellos empresarios que convirtieron sus firmas bodegueras en grandes negocios lejos del ámbito regional.

A mediados de la década del S. XIX la ciudad de Sanlúcar de Barrameda experimentó un autentico cambio socioeconómico. La villa, donde el cultivo de la vid había dado origen a una élite económica nacida del resurgir demográfico del S. XVIII, apostó por un sistema de monocultivo basado en la importación de sus famosos caldos. De esta forma y animada por las políticas desamortizadoras, la burguesía de exportadores y almacenistas fue convirtiendo algunos de los conventos abandonados en bodegas. Si desde el punto de vista económico, este proceso urbanístico dio lugar al aumento del volumen de producción que enriqueció a una oligarquía comercial, desde el punto de vista artístico supuso la pérdida de una gran parte del patrimonio y la historia de la ciudad.

En la última década  historiadores como Jesús Vegazo Palacio, o Rafael Montaño Gárcia, han publicado diferentes estudios analizando la personalidad tanto empresarial como política de algunos de esos bodegueros decimonónicos. Esos próceres locales, designados por el argot popular galdosiano como los señoritos, se desenvolvían por igual en el ámbito de los negocios como en la política, entendiendo que ambas facetas conducían a la misma meta: El poder en su significado más amplio.

Bodegueros como Eduardo Hidalgo Verjano, Rafael Otaolaurruchi, Domingo Pérez Marín, Pedro Manjón y León de Aldama, son nombres frecuentes que aparecen citados reiteradamente cuando nos sumergimos en la historia sanluqueña del periodo isabelino. Sin embargo, lejos de la crónica social de las hemerotecas así como algunas referencias en autores como los mencionados y en la magna obra de Narciso Climent Buzón, poco más sabemos de ellos.

Rafael Montaño, uno de los más importantes coleccionistas nacionales de litografías vinateras, comenzó  hace muchos a ventilar las estancias de la olvidada historia industrial sanluqueña. El autor de este trabajo, nos zarandea en nuestro letargo, para descubrimos la realidad socioeconómica de una época que va más allá del romanticismo, demostrando que la herencia del siglo XIX  ha marcado a Sanlúcar desde el urbanismo al lenguaje. Montaño sabe bien, que tras la cuidada ilustración de una litografía se ocultan muchas historias aún por conocer. Además como avezado investigador, no se ha conformado con la contemplación de sus más de 60.000 piezas, va mucho más allá, divulgar la historia de la manzanilla desde el S. XIX.  A esto se le une que desde su tribuna televisiva que cada semana nos invita al programa “Café de Levante” nos presenta a personalidad del mundo de la cultura con mayúsculas.

 Un ejemplo claro, lo tenemos en este trabajo.  Historia de los señores condes de Aldama: de la bodega al convento, muy desconocida para el común de la ciudadanía y que nos lleva a profundizar en la personalidad de una de las sagas más importantes de exportadores de vinos del marco del Jerez. La dinastía de los Aldama  tendría  su génesis en la figura de José Gabriel Aldama y Camba, primer conde, ennoblecido por el pontífice Pio IX en 1875. El título nobiliario, era un  ejemplo claro del ennoblecimiento de la pujante burguesía industrial, descrita por Lampedusa y que conllevaba el reconocimiento a una exitosa carrera empresarial. Pero el primer conde de Aldama, hijo de su tiempo, no se quedó en el ámbito de los negocios. Como era común en la época, se integró en las filas de un grupo político, eligiendo  al partido católico nacional de Ramón de Nocedal. Este grupo político de ideología antiliberal y heredero del carlismo, surgiría como respuesta a la crisis parlamentaria de la restauración, reivindicando el retorno de los viejos valores patrióticos enarbolados por el catolicismo. Montaño García, nos retrata a través de la prensa del momento, como  Aldama y Camba, fundó en Sanlúcar el Círculo integrista, pero sin intención de promocionar en el cursus honorun de la política. Al señor conde no le hacía falta, su empresa se situaba entre las más importantes firmas vinateras nacionales. Sumergidos en los últimos estertores del siglo diecinueve, Montaño explica con una prosa elegante y rigurosa, como a la crisis de la filoxera que afectó a toda la región vinatera, se le unión la pérdida de las últimas colonias españolas.

Aquel año de 1899, con el país traumatizado por la pérdida del prestigio internacional más que por las víctimas de la guerra, fallecía el titular de la casa. Como era costumbre en la familia, el relevo le correspondió al sobrino Antonio Aldama y Mendivil, avezado joven que elevaría aún más si cabe el prestigio de la familia. Curiosamente, en ese momento de crisis, el segundo conde de Aldama aprovecha la falta de liquidez de otras empresas para comprar nuevas bodegas y aumentar su excedente de vinos. Rafael Montaño nos demuestra aún más, como se mueve con soltura de cátedra, por los entresijos de la historia vitivinícola cuando nos narra como la firma Aldama aumentó sus ventas en los mercados del norte de la península. A todo esto, tenemos que añadirle la excelente e inédita colección de fotografías que ilustran este trabajo, lo cual nos hace plantarnos cuanto se ha perdido del patrimonio urbano e industrial cuando la manzanilla era el autentico motor de Sanlúcar.

Como reflejo de este motor, cuando ya la voracidad especulativa ha destruido gran parte de las bodegas, aún conservamos la reminiscencia de las litografías vinateras. Estas, con su riqueza tímbrica, nos ilustran sobre la importancia de la publicidad como herramienta de marketing acompañada de versos que hacían recordar no solo la calidad de los caldos si no también el origen de la procedencia de estos.

Pero como dijimos antes, el autor no se queda en la mera contemplación del coleccionista. Detrás de cada fotografía se oculta una historia, y aquí aparecen acontecimientos tan olvidados como la guerra de África en 1909. Si Antonio Aldama es sin duda un personaje interesante desde la perspectiva económica, su esposa Dolores Pruaño, ejercerá una labor caritativa y filantrópica que nos da una idea del prestigio social de los aristócratas sanluqueños. Cuando la sangría de la guerra en Marruecos, obliga a las poblaciones a acoger a los heridos, será el matrimonio Aldama, quienes conviertan su palacio de la aduana de Bonanza en un improvisado hospital de campaña. Tan encomiable acto, provocó que hasta el propio Alfonso XIII visitara el edificio para agradecerles personalmente a los benefactores su patriotismo.

Sin embargo, como demuestra Rafael Montaño, a pesar del público reconocimiento, de puertas para adentro la familia Aldama no pasaba por su mejor momento. En los inicios del pasado siglo, el negocio de la exportación de vinos comenzó a caer a lo que se le unió la muerte de una hija, sumió a los condes en una profunda crisis económica y personal. Como si del último acto de un folletín, la pareja decide romper su vínculo matrimonial para ingresar ambos en una orden religiosa. Ya a finales de la década de 1920, la firma Aldama comienza a vender su patrimonio incluida sus soleras  formadas  por algunos de los mejores vinos de la ciudad y que fueron adquiridas por otras bodegas de la zona.

En consecuencia, este trabajo profundiza no solo en el mundo de la manzanilla., si no también en una época donde el comercio vitivinícola movía a toda una zona. De la mano de los Aldama, podemos conocer algunos aspectos de la sociedad sanluqueña de finales del S. XIX.  Historia de los señores condes de Aldama: de la bodega al claustro, atraerá no solo a los interesados en la historia vitivinícola de la zona, si no aquellos que tengan interés en conocer a una  de las sagas familiares  más representativa de la política comercial del marco del Jerez. Disfruten de este trabajo de Rafael Montaño y cuando lleguen a su última línea imaginen aquella Sanlúcar bodeguera donde el trasiego cotidiano estaba envuelto en la fragancia de sus vinos.
José Mª Hermoso Rivero.
Lcdo.. Historia.

Enlace artículo Revista Cartare.
 

sábado, 14 de septiembre de 2019

"El patrón Carrerilla." Eduardo Domínguez Lobato. (1981)

Lo poco que sabemos de él lo contaba un viejo que ya lo conoció viejo. “Sabia su obligación y era hombre bueno”.  Sencillo, exacto, magnifico epitafio. Sabía su obligación y supo cumplirla. Por eso fue marinero entre marinero y gente entre su gente. Tan de su gente y marinero era que ni siquiera su aureola carismática consiguió desvanecerle el apodo.
Patrón Carrerilla. Uno de aquellos patrones punteros de arranques de siglo, cuando se arrastraba por parejas y nadie soñaba aún con los motores. Lo pintan alto, fibroso, embutido en el inevitable traje de mahón azul, marino, gorra de visera negra y zapatos espejeantes, porque en aquel tiempo la jerarquía siempre llevaba los pies encharolados. Hasta es probable que, en rachas opulentas, luciera cuello almidonado, incluso leontina aurífera curvada como entorchado glorioso entre el ojal de la solapa y el bolsillo alto de la chaqueta, porque por aquel entonces se podía lucir sin riesgo el oro por las calles.

-Parece que está usted pintando un cromo…

De ninguna manera. Puede que me esté quedando corto, de modo que el cuadro pudiera completarse con oro salteado en algún diente, más la camisa de seda, irreprochablemente blanca, que de esta guisa mundaneaban y galleaban por fiestas y tabernas los hombres importantes de la mar, de la mar pescadora. Y es que, por entonces., lo de patrón de parejas era rango de los más serio, del más considerado, de lo más dadivoso.

-Claro, otros tiempos.
Si, otros tiempos. Lejanísimos, olvidados, perdidos, indigeribles, irrecuperables tiempos. Tiempos de patrones sin exámenes, patrones sin papeles, sin título, con greca colgados de la pared. Patrones que, desde chicos, aprendían el timoneo preguntándole a las estrellas. Patrones que terminaban por leer en el agua y el viento, que se encasquetaban en las mientes insospechados mapas sobre bajos y enroscaderos, veriles y braceajes, bancos caladeros y placeres. Que adivinaba desde arriba el fango, la arena o la piedra, como alertados por algún radar imposible. Que conocían la exacta profundidad vital de cada especie o la querencia del pescado frente al rebozo de mar de leva o el temporal de travesía. Y cuando uno tenía un libro abierto en la cabeza, al cabo de muchos golpes de mar, de interminables, tediosas calmas chichas, de incontables vendavalillos enganchados, de aperreos corrosivos y arrastres peligrosos, alguien una tarde cualquiera, te ponía la mano sobre el hombre para ungirte con palabras mágicas: “Desde mañana tu mandas en el barco”.

Patrón Carrerilla. Cuentan que murió sin un real en la faltriquera, entre telarañas de olvido, arrinconado en el último rincón de cualquier patio de vecinos, anchándole migajas de nostalgia al pedacito de mar que se asomaba a su sillita baja. Con la espalada dolorosamente encorvada sobre las toses de bronquitis. Dicen que casi le faltó el pan en aquel difuso paraíso de tres chicas el cundi. Eran otros tiempos y corrían otros relojes. Cuando faltaban las fuerzas, terminaban las grandezas.

Tan sin nada murió que no dejó más que su apodo, abrillantado y magnificado por un prestigio mítico, tan raro entre gentes de la mar que podrían contarse con los dedos de una mano. Después de todo, con eso tuvo bastante. Y se me olvidaba decirlo. Muchos años más tarde, cuando su nombre y apellidos se habían borrado de todas las memorias, alguien, algunos. Tuvieron la picada de dedicarle una calle en barriada de pescadores. De alguna forma, el patrón Carrerilla sigue vivo…

Eduardo Domínguez Lobato.
Diario ABC. 20 Febrero de 1981
Fundación Domínguez Lobato. buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).

viernes, 6 de septiembre de 2019

Canal de Historia emitirá un documental sobre el viaje de la primera vuelta al mundo.

El próximo domingo 22 de septiembre a las 22:00 horas en el Canal de Historia, tendrá lugar el estreno del documental “La primera vuelta al mundo” producido por dicha cadena. El mencionado documental narra los avatares y desarrollo de la expedición que partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda en Septiembre de 1519, y que culminó en el mismo puerto el 6 de Septiembre de 1522.

La prestigiosa cadena que se emite a nivel internacional ha contado con varios expertos en la materia, entre ellos el doctor en historia D. Manuel Parodi Álvarez. Dicho historiador cuenta en su haber con no pocas  publicaciones sobre el tema, amén de ser el coordinador de dos Congresos internacionales sobre la  gesta magallánica que se celebraron en Sanlúcar entre los años 2016 y 2017. De igual forma, el doctor Parodi ostentó la dirección de la Oficina de la Conmemoración del V centenario del Ayuntamiento de Sanlúcar. De esta forma, dicho documental que tendrá una máxima difusión, acercará al público la importancia de la hazaña que culminó con la primera circunnavegación de la tierra. buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).

jueves, 29 de agosto de 2019

“El Overfishing.” Eduardo Domínguez Lobato (1981)


La palabreja saltó sobre el velador del café como el silbido de una serpiente. Mi amigo el erudito dijo entre las brumas del humo de su cigarro que la traducción más simple  tal vez pudiera ser sobrepesca. Aclaró: pesca desmadrada, pesca abusiva, pesca disparatada al galope ciego de la utilidad inmediata. Una utilidad decreciente- matizó- exige técnicas y procedimientos operativos cada vez más rigurosos. Por último, dio una larga cambiada metafórica y afirmó que navegar por la mar surandaluza, por la mar cantada entre Juan Ramón y Alberti, era como marcar los rumbos del futuro malherido, del futuro desheredado del futuro en cueros.
- Bueno, pero aclare lo del overfishing ese…
Verá usted, supongamos que de pronto, descubrimos, que ya es descubrir, un filón submarino, vamos, un emboque de pescao virgen y a porillo. Como la mar no tiene escrituras, entrará enseguida el tó pa tó. Allá empezaran a llegar barcos y más barcos, sin orden ni concierto, y ya estamos en la primera fase: concentración de embarcaciones. ¿Me sigue usted?

-Oiga, servidor corrió lo suyo por colegios de pago…
-No se lo tome a pecho, por favor. Lo de “ me.sigue-uste” se lleva ahora mucho y hay que estar al día. Pero en fin, vamos al turrón marinero. En principio, las capturas son opíparas ; los dineros sustanciosos: el trabajo, liviano y la euforia , trepidante. ¿Me explico?
-Como un libro abierto.

-Entonces, la zona pesquera se ensancha y los aparejos se perfeccionan. En estos momentos, el optimismo arrastra con más fuerza que los motores, porque la pesca mayor y más comercial llena artes y bolsillos. Pero es aquí precisamente donde la curva ascendente toca techo.
-¿Y eso?
-Muy sencillo, cuando las vacas gordas, digo el pescao de exposición empieza a fallar,, porque todo tiene fin en este mundo, las carteras se resienten y empieza las cavilaciones, las nervioseras. Lo primero que ocurre es que el pescador sigue engreído en el botín, aunque los ejemplares sean pequeños. Y cuando se hace a la idea la primera ocurrencia es siempre la misma.
-Irse con los barcos a otra parte a esperar el engorde,,,
-No señor. Lo primero que le viene a las mentes es estrechar el mallaje. Y aquí empieza la etapa pesquera que pudiéramos llamar la segunda división. Pero es que con la cerrazón de las mallas los lances crecen momentáneamente en volumen y entonces acuden más barcos a por lo que sea, grande o chico, hasta que los ejemplares medianos también desaparecen con el tiempo. De forma que, andando los años, el mallaje poco a poco reducido, terminan por faenar con redes ciegas o semiciegas y, en este trance, todo es cuestión de tiempo. Al final, los fondos quedaran como un paisaje marciano. Y todo, porque nadie respeta una especie de ley de oro de la pesca: a mayor número de barcos, mallas más anchas. Así de sencillo.

-Pues, tal como pinta usted el cuadro, me parece, me parece, que esa música la conozco.
-Usted y éste y áquel y el lucero del alba. La cosa está más clara que líquido elemento.

-Y esa música la escucho por aquí cerca. Mo hay más que ver los langostinos que a este paso, hay que dar por cierto que los langostinos terminarán en camarones, mecachis en los mengues. Porque, dígame usté quien y cuando ve ya aquellos pablo romeros de diecisiete en quilo. ¿Dónde se habrán metió?
- En el fondo del mar, amigo, en el fondo del mar, y usté que los vea.
 
Eduardo Domínguez Lobato.  Diario ABC .28 Enero de 1981
Fundación Domínguez Lobato.

Este lunes comienzan el ciclo de conferencias “Encuentros con el V centenario de la I Vuelta al mundo”.


El próximo lunes 2 de septiembre a las 20:00 horas en el “ Hotel los Helechos” tendrá lugar una nueva conferencia dentro del ciclo “ Encuentros con el V centenario” organizado por la asociación Luis de Eguilaz. La nueva conferencia estará a cargo del profesor José María Esteban, arquitecto y académico de la Real de Bellas Artes de Cádiz, bajo el título “Arquitectura y urbanismo en la Sanlúcar de Magallanes y Elcano”.
Durante este mes de septiembre la asociación Luis de Eguilaz ha organizado un ciclo de conferencias semanales donde importantes investigadores disertaran sobre la gesta de la circunnavegación y el contexto de la época.

Hoy conferencia de Fernando Cruz Isidoro sobre el convento de San Francisco “ EL viejo.”

Hoy jueves 29 de agosto a las 21:00 horas en el  patio de columnas del Hotel Palacio Arizón tendrá lugar la conferencia “Santa María de Jesús un convento franciscano sanluqueño de especial jurisdicción indiana” a cargo de Don Fernando Cruz Isidoro, profesor de la Universidad de Sevilla y medalla de oro de la ciudad de Sanlúcar.
Dicha conferencia organizada por la Fundación Puerta de América, tratará sobre el desaparecido convento de San Francisco “ El viejo”, uno de los principales centros monásticos muy vinculados a la evangelización de las Islas Canarias y de las colonias americanas.buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).

lunes, 19 de agosto de 2019

Mañana se presentan los nuevos números de las revistas “ Gárgoris” y ” Las Piletas.”

Mañana martes  a las 20:00 horas  tendrá lugar en el palacio de Medina Sidonia  la presentación del nuevo número de la revista “Gárgoris” de historia y arqueología del bajo Guadalquivir editada por la Asociación de amigos del Libro Luis de Eguilaz y  dirigida por el doctor en historia D. Manuel Parodí Álvarez. El nuevo número sale a la luz  en su nuevo formato digital,  por lo que se pretende una mayor difusión. Esta revista viene saliendo a la luz desde 2012  apostando por la divulgación histórica y  la arqueológica en la zona.

 En el mismo acto tendrá lugar la presentación de la revista literaria “Las Piletas”  publicación decana de la provincia como revista literaria y dirigida por el miembro de la misma asociación José Santiago Miranda. Dicho acto está organizado por la propia Asociación Luis de Eguilaz con la colaboración de la Fundación Casa de Medina Sidonia. buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).

domingo, 11 de agosto de 2019

“Reflexiones en la orilla”. Eduardo Domínguez Lobato ( 1981)

Lo leí hace tiempo. Un científico israelí, Johai Ben Nun, vaticinaba la transfiguración del desierto del Neguev en el más impensable criadero de peces y crustáceos Semejante maravilla comenzó en Eilat , enclave sureño fronterizo con Jordania, hará cosa de siete años, por iniciativa del instituto Oceanográfico  de Haffa.
 
Resulta que para empezar, ya se consiguen doscientos veinte peces de trescientos gramos cada uno por metro cúbico de jaula flotante. Pero lo más novedosos del sistema viene por la utilización de tanques de agua marina, donde se establece artificialmente el clímax natural que propicia, a más del ciclo sexual y el desove, el desarrollo de la criazón. Porque el milagro viene por ahí, por el increíble recurso de los estanques de mar y jaulas flotantes capaces, según el profesor Ben Nun, de trastocar la aridez del desierto en la más inconcebible potencia piscicultora, posible revolucionaria, además del mercado internacional de alimentos. La maricultura o marinicultura cobra así rumbos insospechados, perspectivas inéditas con los experimentos israelíes que según sus científicos ofrecen de entrada las poco despreciables ventajas de una máxima sencillez y un costo mínimo.
 
Estoy pensando en todo esto bajo un mediodía claro, exultante, que descubre desde aquí, desde las terrazas de la cabecera izquierda del Guadalquivir, la plenitud adormecida de Doñana; la difusa y blanquecina geometría de Matalascañas, que más bien parece el puente de algún navío gigantesco fondeado en alta mar; los perfiles costeros, borrosamente azulones, del litoral huelvano, que desmayan lejísimos, por encima del agua. Estoy pensando que esa media cazuela de costa onubense ha sido la despensa pesquera de tres generaciones; pero que puede dejar de serlo, dejará forzosamente de serlo si persistimos día sobre día en la ciega agresión a los fondos esquilmados.  
Dicen los especialistas israelíes que sus proyectos se fundamentan en temperaturas y salinidad contante, alto nivel de oxígeno y medio acuático incontaminado. Además, ocho meses de sol, luminosidad y calor bastantes para el misterioso proceso de fotosíntesis. A partir de ahí, incluso la aridez pedregosa del desierto puede transformarse en madre buena de peces prodigiosos. Y uno empieza a preguntarse que por qué no en las costas del Coto, por qué no a lo largo de esas arenas golpeadas por más de ocho meses de sol, por temperaturas ideales, por aguas saladas de riqueza planctónica exuberante. Uno, uno, que ha visto criados en una piscina entre verano y verano, se pregunta también si no es viable tentar a la fortuna por caminos aparentemente tan simples.
No lo sabemos. De momento, somos testigos de una riqueza reciente, desde aquí hasta Chipiona, donde las parcelas marinas de la orilla, racionalmente cultivadas y explotadas, empiezan a llenar las bolsas de los mariscadores, redimidos además de la anarquía de un trabajo que siempre fue de lo más azaroso y trashumante. Porque ahora caemos en la cuenta de que la almeja, las suculentas almejas de coral, se perfilan como un autentico maná, un maná casi espontáneo, de costos y trabajos mínimos.
 
De forma que los principios han sido buenos. Más que buenos, opíparos. La cuestión ahora está por seguir, avanzar en extensión y profundidad por tan prometedores caminos. Avanzar hasta que media herradura de mar andaluza que tenemos enfrente se nos vuelva una enorme parcela cultivada.
Eduardo Domínguez Lobato.
ABC. Miércoles 21 Enero de 1981.
Fundación Domínguez Lobato.

miércoles, 7 de agosto de 2019

Sale a la luz la guía didáctica para profesores sobre el V Centenario de la I circunnavegación.

Dentro de las diferentes acciones culturales con motivo de la conmemoración del V Centenario de la I vuelta al mundo, se ha colgado en diferentes portales  “La Guía didáctica para profesores de primaria.”  Está coordinada por Abel Ippolito, Paco Cerrejón y Manuel Parodi Álvarez, siendo una iniciativa de la Junta de Andalucía  junto con los ayuntamientos de Sevilla y Sanlúcar de Barrameda.

 El presente material ofrece al profesorado de los centros educativos andaluces una amplia información sobre los hechos históricos, así como una metodología adecuada para su difusión y una propuesta de actividades para acercar la hazaña a los alumnos, quienes podrán descubrir, además, el protagonismo de Andalucía en la aventura.

La guia didáctica para profesores de primaria pretende ser una herramienta de conocimiento a la vez  que un  instrumento para la transmisión de valores entre el segmento más joven de nuestra sociedad, precisamente aquellos que componen el futuro de nuestro cuerpo social, que podrán acercarse a nuestra Historia de la mano de los docentes y descubrir gracias a los contenidos de estas páginas los avatares y acontecimientos de uno de los más relevantes hechos históricos a la par que de una de las más singulares aventuras de la Historia de la Humanidad.

Enlace descarga "Guía didáctica para profesores de primaria"

sábado, 3 de agosto de 2019

"Un Nacimiento". Por Eduardo Domínguez Lobato. (1981)


He subido el convento de Capuchinos, al viejo convento de Sanlúcar, por ver el belén, el fantástico belén navideño del que se habla en todo el pueblo. El convento de Capuchinos nace como tal convento hacia 1643, próximo el ocaso del poderío ducal. Antes se asentó allí una oscura tradición de ermitas marineras que mucho tuvieron que ver en sus últimos tiempos con Nuestra Señora del Buen Viaje, la Virgen del barquito en la mano, antigua luminaria devocional de soldados y navegantes a punto de embarque rumbos a las Indias. Más tarde, la imagen caería en olvidos atroces y quedó durante centurias sin fieles a quienes servir, arrinconada, al parecer por devociones nuevas.

El convento cae en lo alto de repecho súbito. Es como si la tierra dócil se sublevara repentinamente en forma de dos rampas feroces, exasperadas empalmadas en ángulo recto. Los motores la afrontan con un furor turbio, encrespado, fragoroso. Arriba, la casa conventual, sencilla, blanca, asomada a la mar por encima de las casa bajas de este sector de la ciudad, todavía puro, incontaminado de aberraciones arquitectónicas. Uno piensa que este edificio, este convento, bien merecería figurara en el patrimonio especial de todos los españoles de forma expresa y solemne, en gracia a cualquier declaración de monumento histórico-artístico o algo parecido. Es lo que estoy pensando asomado al barandal abierto a la mar de siempre, al horizonte marinero de toda la vida, donde ahora mismo, el sol de inviernos se desploma sobre las seis y pico de la tarde.

Pero íbamos al belén, veníamos al belén, del que todo el mundo habla en el pueblo. Porque la fantasía andaluza, siempre anduvo encandilada, fascinada, ante el formidable misterio del Nacimiento, y ha sabido magnificarlo, barroquizarlo, a golpe de imaginación, de ilusión, de fantasía. Este monumental belén de Capuchinos viene de la mano personal y exclusiva de un fraile artista, fray Alejandro de Málaga. No es un belén convencional, mera alegoría de superficie. Es una obra tridimensional, profunda, concebida en lo hondo y ejecutada, parece en cuatro dimensiones. Hablo de tiempo parado, de los relojes muertos. Las perspectivas han sido tan cuidosamente estudiadas que llevan a una inmediata sensación de realidad, como si se flotara sobre un mundo antiguo y rigurosamente nuevo. Al fondo, dominan los celestes, los celestes albos y lejanos de cielos remotos. El color, por efectos de lámparas sabias y discretas, se vuelve luz, luz derramada sobre el acontecer próximo al espectador. De dentro afuera, el paisaje- los paisajes- y las figuras cobran vida, casi vida carnal, como si también el aire se hubiera hecho Nacimiento. La mar distante es verdaderamente agua azul, reverberante, espejando entre palmeras vivas. Alguien comenta que cree escuchar la música de los ángeles, escondida entre los riscos turbulentos por donde escapa en solitario de huida a Egipto, o tras las dulces ondulaciones por donde bajan en la lejanía los Magos de Oriente.

Este es un nacimiento total, globalizado, simultáneo, donde el tiempo se contrae en una sola secuencia. De forma tan natural, consecuente y armónica que incluso llegamos a sospechar si, en verdad no ocurre todo aquí y a esta misma hora. Hasta las atrocidades de Herodes desde su trono opulento encuentran solución de continuidad entre el acontecer poético de este Nacimiento, liricalizado por un fraile artista que nació en Málaga, de nombre fray Alejandro.

Eduardo Domínguez Lobato.

Diario ABC. Martes 6 de Enero de 1981.

Fundación Domínguez-Lobato.

domingo, 28 de julio de 2019

Manuel Romero Tallafigo inaugurará el ciclo de conferencias del V Centenario del convento de Regina Coeli de Sanlúcar.

El próximo sábado 3 de agosto a las 20:00 horas  en el convento de Regina Coeli de Sanlúcar comenzará el “Ciclo de conferencias históricas con motivo de la conmemoración del V centenario de la llegada de las monjas clarisas a Sanlúcar. (1519-2019)”  Estas conferencias  se celebrarán entre los días 2 y 5 de agosto comenzando a las 20:00 horas en la iglesia conventual,  siendo complementado por una exaltación poética a Santa Clara junto con un quinario eucarístico que se celebrará del 6 al 11 de Agosto.

El ciclo de conferencias será inaugurado el sábado  por Don Manuel Romero Tallafigo, Doctor y catedrático emérito de Ciencias y técnicas historiográficas de la Universidad de Sevilla. Como reconocido experto en la gesta de la circunnavegación  el doctor Tallafigo impartirá su conferencia bajo el título “La piedad franciscana de Magallanes y Elcano"
La segunda  conferencia  que tendrá lugar el domingo 3 de agosto, estará a cargo de Don Ramón María Serrera Contreras, Doctor y catedrático de Historia de América de la Universidad de Sevilla bajo el título “Los conventos de clarisas y los macro conventos peruanos”
Cerrará el ciclo el lunes 5 la  Doctora y catedrática emérita de enseñanzas secundaría y gran experta en el convento sanluqueño  Dª María del Carmen Rodríguez Duarte que expondrá su ponencia con el título “EL convento de Regina Coeli: 500 años en Sanlúcar.” De igual forma está previsto que se  presenté el libro conmemorativo dedicado al V centenario de la efeméride.


sábado, 27 de julio de 2019

Las Torres de la costa de poniente:Una descripción de Luis Valderrama y Verrospe en 1770.


En los últimos años la digitalización de los archivos está  poniendo en manos de los historiadores numerosos documentos que  van saliendo a la luz aportando nuevos datos sobre aspectos poco conocidos de la historia local. Esta labor lenta, lleva al descubrimiento de legajos que han pasado desapercibidos en los ricos  Archivos históricos Municipales. En este trabajo, presentamos un documento descubierto en fechas  recientes  dedicado a la descripción de las Torres de  la Costa de Poniente.
Dicho documento se encuentra incluido en el primer cuaderno de los dos que forman Apunte sobre la Historia de Sanlúcar de Barrameda conservada en el Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda . Ambos cuadernos, son copia de Diego Pérez Tort en 1924 y en él se incluyen diversos textos del Archivo Municipal de Sanlúcar  y de la obra de Juan Pedro Velázquez Gaztelu[1]. Cómo explicamos en el artículo “Dos descripciones de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda realizadas por Juan Pedro Velázquez-Gaztelu en 1747 y 1777” donde presentamos el descubrimiento de dichos cuadernos, Pérez Tort los describía así:  

“Es copia de un cuaderno de 63 hojas en folio de papel de barba manuscrita en cuya cubierta dice “Historia de Sanlúcar de Barrameda” en letra algo semejada a la inglesa aunque poco cursiva y al parecer de la segunda mitad del siglo XIX y que suponemos copia de otro original más antiguo. Dicho cuaderno nos fue facilitado por Don Eduardo Hidalgo Romaní de la biblioteca de su casa y terminamos su copia el día 4 de Abril de 1924.”

Dentro del primer  cuaderno, donde se incluye diferentes documentos, nos encontramos con una descripción de las Torres de Poniente realizada por Luis Valderrama y Verrospe, castellano de las torres de Poniente de la barra de Sanlúcar en el año de 1770, texto inédito que presentamos en este trabajo.

El autor, Luis Valderrama y Verrospe.

Tenemos que decir que la figura de Luis de Valderrama, (padre e hijo) no son desconocidas para gran parte de los historiadores de Sanlúcar. Cualquiera que haya trabajado con las actas capitulares de mediados del S.XVIII ha encontrado referencias constantes sobre los Valderrama, personajes  contemporáneos de Juan Pedro Velázquez Gaztelu. Según este autor, Luis de Valderrama y Verrospe[2], era el segundo de los tres hijos de Luis Valderrama y Galván y Pantaleona de Verrospe y Osorio Montes de Oca. Valderrama y Galván,  había comprado el título de Escribano Mayor en 1724 por 22000[3] reales produciéndole anualmente la cantidad de 3.850 reales, ejerciendo en el cargo hasta su muerte en Abril de 1763. Cabe señalar que Valderrama y Galván fue el escribano encargado de redactar las respuestas generales  del Catastro de Ensenada en 1752.

Luis de Valderrama y Verrospe fue destinado a la carrera militar mientras que su hermano mayor, Antonio, siguió la carrera eclesiástica. Ambos hermanos como miembros destacados de la sociedad local, participaron en 1758 en la fundación de la Cofradía de la Milicia Angélica que se estableció en el convento de Santo Domingo[4]  y que tenía como fundamento luchar en pro de la Castidad bajo la advocación de Santo Tomás de Aquino.

 Valderrama Verrospe alcanzaría el grado de capitán de las Torres de Poniente, en la década de 1760[5] y en Enero de 1778 fue nombrado Regidor Perpetuo. Dicho cargo, fue dejado en testamento por  D. Alonso Laureano de Guzmán y Laso[6] en Abril de 1761[7] a su mujer e hijos. Ese mismo año Valderrama y Verrospe había contraído matrimonio con la hija de este, Josefa[8].  La heredera del título era por tanto la viuda Isabel de Leal que en 1764 lo deja en testamento a sus hijos. (Desconocemos por qué Valderrama no pudo ser nombrado regidor antes.) En 1785, aparece ejerciendo los cargos de Diputado de los maestros de Carpintería,[9] de Sembrados de Campos, de Pescadores de Reventa y del Pósito, cargo este que ejerció satisfactoriamente para el Cabildo durante varios años. En 1800 durante la epidemia de fiebre amarilla que asoló la ciudad, fue uno de los diputados encargados de velar por la salubridad de las calles colindantes al convento de Santo Domingo[10]. Los datos sobre Valderrama Verrospe desaparecen en los inicios del S. XIX. Durante la guerra de la independencia no encontramos referencias suyas en las actas, por lo que podemos pensar que falleció a comienzos del S. XIX. Finalmente, según Barbadillo Delgado[11], tuvo varios hijos entre los que destacó Luis María, que llegó al grado de teniente de las Milicias de Jerez.

Las Torres de Poniente.

No pretendemos realizar en este breve  trabajo un análisis exhaustivo de cada uno de los edificios presentados en el texto, ya que el texto aporta suficientes detalles para no reincidir en esto. Según Velázquez Gaztelu[12] , la construcción de las mencionadas torres se realizó en 1585 por orden de Felipe II. En las actas capitulares de ese año se añade [13] que  para sufragar la construcción debía ser pagada por las rentas sobre la imposición del pescado correspondiéndole a la ciudad 160.000 maravedíes que hasta el año 1611 según Velázquez Gaztelu supusieron  para Sanlúcar 200.000 maravedíes. Las frecuentes incursiones de los piratas en las costas andaluzas, llevó a Felipe II a ordenar la construcción de un sistema de torres almenaras en las costas de Huelva. El proyecto fue planteado en 1577[14] pero  no fue comunicado a los cabildos hasta 1584, provocando la oposición de algunos nobles de Andalucía occidental como el VII Duque de Medina Sidonia, el Duque de Bejar o el Marqués de Gibraleón. Los nobles andaluces protestaron al monarca por el coste de las construcciones reclamándole que este debía correr íntegramente a cargo de la corona. Felipe II ignorando las quejas, obligó al pago tanto a las casas nobiliarias como a los cabildos, teniendo que abonar el VII duque D. Alonso Pérez de Guzmán 1.986.200.maravedíes y la ciudad sanluqueña 200.531.maravedies[15].  Entre los ingenieros que diseñaron las torres nos encontramos a Juan Pedro Livadote[16] que diseñó diferentes edificaciones para el VII Duque tales como el  primer[17] Corral de Comedias de Sanlúcar[18].

Sin profundizar en demasía en el proyecto estatal, el sistema de defesa de la costa de poniente  estaba comprendido por: La Torre de San Jacinto, Torre de Salabar,  Torre de Carboneros, Torre de la Higuera, Torre del Asperillo, Torre de Rio de Oro, Torre de la Arenilla, Torre de Punta Umbria, Castillo de San Miguel, Torre del Terrón y la Torre del Catalán. Pero sin duda después de leer el informe de Valderrama y Verrospe, no podremos dejar de pensar que el estado en el que se encontraban las torres  en su época y la casi total ausencia de artillería, las habían relegado más a un papel de mera vigilancia que  el de una autentica defensa de las costas.  

 Descripción de las Torres de la Costa de Poniente desde la barra de Sanlúcar. D. Luis Valderrama y Verrospe[19]. (1770)
   Don Luis de Valderrama y Benosfre, (sic) Castellano de las Torres de la Costa de Poniente desde la barra de Sanlucar de Barrameda./ Certifico: que las expresadas torres de  mi cargo son y es/tán en el estado siguiente: La Torre de San Jacinto/ que dista media legua[20] de la orilla de esta playa de San/lúcar; tiene de alto diez y ocho varas[21] y dos tercias y de an/cho en sincuenta y cuatro varas; por el pie  cuatro varas mas/ de grueso de pared; está distante dela  bajamar, hasta/ el agua a la cintura setecientos noventa y dos pasos/ y en la pleamar trescientos quince pasos: Tiene/ tres cañones de hierro montados de calibre uno de/ a diez y seis y dos de á doce, en tres cureñas de su/ propio calibre cuyas ruedas están inútiles y así/ mismo lo están las cucharas lanadas y atacadores/ Sª. Que hay en dicha torre para el manejo de la Artille/ria; tiene tres torreros para centinelas de la cost/a y su artillero invalido para el manejo de la ar/tillería que es la que defiende la entrada de la barra/ de Sanlúcar que esta enfrente de dicha Torre. Des/de la orilla del agua hasta la canal que es por/donde puedan entrar navios habrá dos tiros de fusil; pero no pueden entrar sino uno después/ de otro, por haber bancos de arena de uno y/ otro lado,  mas en cualquier embarcación ligera/ ó lancha pueden llegar a desembarcar estand/o la mar quieta; esta torre y las dos siguient/es están en servicio de la villa de Almonte en tie/rras del Coto del Exmo. Sr. Duque de Medina Sido/nia; Sigue á esta la Torre de Salabar  á una legua / de distancia; tiene de alto veinte y una varas y trein/ta y cuatro de ancho, y de grueso de pared tres varas /está distante de la pleamar dos cientos diez pasos/ y de la bajamar noventa pasos[22]; no tiene artillería/ pero se le pueden poner dos cañones/ tiene dos torreros/ enfrente de ella estando á pleamar/ pueden ponerse navios á tiro de cañón y ejecutar en lanchas el desem/barco. Sigue la Torre de Carboneros, a distancia de una legua, que tiene de alto diez y ocho y media varas y treinta y nueve de ancho, y grueso de pared tres/ y media varas; está distante de la pleamar dos/cientos veinte pasos y de la bajamar ochenta pasos; tie/ne dos torreros, no tiene artillería; pero es capaz de/ dos cañones; enfrente de esta torre, á pleamar, pue/den estar navios á tiro de cañón y hacer sus desem/barcos con lanchas;
 
Sigue el sitio de la Torre de la/ Higuera que dista dos leguas y esta torre se ha/lla arruinada, por lo que sus dos torreros hacen/ el servicio en lo alto del Cerro donde estuvo , y tie/ne una choza para su abrigo; el alto que tuvo / la torre no se sabe, de ancho tiene cuarenta va/ras , y de la barranca donde estuvo á la pleamar/hay cuarenta pasos y á la bajamar cuarenta y/ ocho pasos y en este sitio es la mayor ensenada/ que hay en la costa, donde pueden navegar na/vios y ponerse a tiro de cañón y hacer sus desem/barcos; Tiene dos torreros y está situada un térmi/no de la villa de Almonte. Sigue á distancia /de dos leguas la Torre del Asperillo; está en lo al/to de un cerro, tiene catorce varas de alto y cuaren/ta y nueve varas de ancho y de grueso de pared/ tres varas dista de la pleamar cuarenta pasos y de la baja/mar sesenta pasos; no tiene cañones pero es capaz para dos;/tiene dos torreros; está en término de Almonte ;enfrente de ella/ á pleamar pueden ponerse navios á tiro de cañón y hacer en/ lanchas su desembarco.
 
 Sigue á distancia de una legua la Torre de Rio de Oro ,tiene de alto veinte varas y de ancho/cuarenta y seis varas y cuarta, de grueso de pared cinco va/ras; esta en la orilla de la mar y la rodea el agua en/todas las crecientes , y en la bajamar queda á cuarenta pa/sos; tiene tres cañones montados, uno de á doce, otro de /á ocho y otro de á seis que están inútiles y lo mismo las/ cureñas y todos los pertrechos de la artillería y enfrente/de esta torre, á tiro de cañón pueden navegar navios/ y hacer desembarcos, como lo hicieron los ingleses el/ año de treinta y siete y se llevaron algunos ganados /que estaban por aquellos montes. Deben suponer que/ en todas estas torres, donde va dicho que pueden arrimarse navios á tiro de cañón, solo puede ser cua/ndo el tiempo está sereno, que cuando hay fuerza de temporal, cualquier navio que se halla inmediato á la/ costa perecerá contra ella sin remedio; esta torre ti/ene tres torreros y un artillero invalido para la artillería, está en el término de la ciudad de Moguer.
 
 Sigue la Torre de la Arenilla á distancia de cuatro leguas, situada frente á la barra de Huelva, que comienza/ dos leguas antes, en el sitio que se llama el Picacho/, donde antiguamente hubo fortaleza; tiene de alto/ quince varas y sesenta y tres de ancho, y de grueso/ de pared cuatro varas; está de la pleamar cuarenta/ y cinco pasos y de la bajamar ochenta pasos; no/tiene artillería, pero es capaz de tres cañones que/ servirían muy bien para defensa de la entrada de Huelva y demás lugares; tiene dos torreros/ y esta situada en el término de la villa de Palos; enfrente de ella no pueden navegar navios por estar/dentro del rio pero pueden venir lanchas, mas los/ navios no pueden llegar que á una legua de/ alta mar; enfrente de esta torre á la parte del sureste/ á la orilla del rio, cerca de la barra, esta situada/ la Torre de Punta Umbria, que dista por el/ agua una legua de la Arenilla y por tierra nuev/ey media leguas; tiene de alto veinte y dos varas/ y de ancho cuarenta y cuatro varas ; está en térmi/no de la villa de Aljáraque; tiene dos torreros; no/ tiene artillería, pero puede tener tres cañones ;no/ se le pueden poner navios á tiro de cañón por el/ inconveniente de la barra y solo pueden estar á/ distancia de legua y media. Sigue el castillo de San Miguel que dista dos leguas, y está en térm/ino de la villa de Cartaya; tiene treinta varas/en cuadro de capacidad, con sus muros de dos/varas de grueso ,con su antefredro; tiene su ca/ñón desmontado; no tiene torreros y tiene amu/rada la cortina de Poniente. Sigue á distancia/ de legua y media la Torre del Terrón en un tér/mino de la villa de Lepe, á la orilla de un bra/zo de mar, que la barra en la creciente, y en la/ menguante queda á diez pasos; tendrá/ de alto catorce varas, es de cinco esquinas; nece/sita de composición por estar muy maltra/tada ;tiene dos torreros; no tiene artillería, y si/ puede tener dos cañones no pueden llegar/ navios á menos de dos leguas de distancia./
 
Sigue distante tres cuartos de legua la Torre/ del Catalán situada en término de la villa/ de Lepe; está en un alto cerro, y tiene de alto/doce varas, y de ancho veinte y ocho varas; tie/ne dos torreros; no tiene artillería pero es capaz  dos cañones; frente de esta torre está una gran ensena/da que llama la almadraba del Duque; como á tiro y /medio de cañón se pueden poner navios para hacer/en lanchas sus desembarcos; esta torre tiene descompuesta la escalera y la bóveda ;necesita de composición/.
Este es el estado actual de las torres de mi cargo; y en/ obedecimiento de orden del Sr. D. Miguel de Quintana Ma/riscal de Campo de los Reales Ejercitos y Gobernador delo/ político y militar de esta Plaza y Ciudad de Sanlúcar de/ Barrameda, doy la presente en ella á once de Diciem/bre de mil setecientos setenta:  Luis de Valderrama y Benosfre (sic): Rubricado.
 José Mª Hermoso Rivero.


Artículo publicado en el número V de la revista "Gárgoris de Historia y arqueología del Bajo Guadalquivir." editada por la asociación Luis de Eguilaz.Julio.2014.


[1]  HERMOSO RIVERO, José Mª , ROMERO DORADO, Antonio M. “ Dos descripciones de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda realizadas por Juan Pedro Velázquez-Gaztelu en 1747 y 1777” Cartare .Boletín del Centro de la Costa Noroeste de Cádiz. Nº 4 Año. 2014. pp 90 -119.
[2] VELAZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Catálogo de todas las personas ilustres y notables de esta ciudad de Sanlúcar de Barrameda. ASEHA. 1997. Pág 486
[3] CAMPOS DELGADO Jesús, CAMARERO BULLÓN, Concepción Sanlúcar de Barrameda 1752 Según las respuestas generales del catastro de Ensenada. Colección Alcábala del viento nº 68 Ed. Centro de gestión catastral y cooperación tributaria. Ediciones Tabapress .1995 pp.248 -249
[4]CLIMENT BUZÓN, Narciso. Historia Social de Sanlúcar de Barrameda. En Busca de nuestro pasado.. Cual lapa aferrada al antiguo régimen.( 1700-1759) Tomo III .Ed. A.S.E.H.A. Santa Teresa .Industrias gráficas.(2008)  Pág 337
[5] VELÁZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Historia antigua y moderna de la muy noble ciudad de Sanlúcar deBarrameda. Volumen II. Ed. ASEHA. Santa Teresa Industrias Gráficas. 1994. Pág.87.
[6] Alonso Guzmán y Laso fue recibido como regidor perpetuo del Cabildo en  Diciembre de 1727.En 1736 fue nombrado capitán de una de las antiguas compañías de tercios de la ciudad. Se casó en segundas nupcias con Isabel de Leal, con la cual tuvo varios hijos .De los varones solo le sobrevivió Antonio de Guzmán  VELAZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Catálogo de todas las personas ilustres…Pág 250
[7] ARCHIVO MUNICIPAL DE SANLUCAR DE BARRAMEDA (A.M.S.B)  Libro de Actas Capitulares  Libro 77  (1776-1778) Sign. 4774. Dicho regimiento había pertenecido anteriormente a Bernardo Carballo que muere en 1718
[8] BARBADILLO DELGADO, Pedro. Historia de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda. Ed. Cerón Impresor. Cádiz. 1942  Pág 942
[9] CLIMENT BUZÓN, Narciso. Historia Social de Sanlúcar de Barrameda. En busca de nuestro pasado. Entre sombras ilustradas y miedo a la libertad. Tomo IV Ed. A.S.E.H.A. Santa Teresa .Industrias gráficas.(2009)  Pág 22.
[10]CLIMENT BUZÓN, Narciso. Historia Social de Sanlúcar de Barrameda. En busca de nuestro pasado (Tomo IV) Pág.33
[11] Barbadillo Delgado, Pedro. Historia de Sanlúcar de Barrameda. Pág 942.
[12] VELÁZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Historia antigua y moderna de la muy noble ciudad de Sanlúcar de Barrameda. Volumen II Pág.86
[13] A.M.S.B.  Libro 6. 1575-1590.Sig.4708. fol 197.
[14]VILLEGAS MARTIN , Juan, MIRA TOSCANO Antonio, CARRIAZO RUBIO “Nuevas aportaciones para la historia de las torres de Almenara Onubense” Rev. Huelva en su historia. Vl.12 2005. -1 • ISSN 1136-6877 pp 199-129
[15] VILLEGAS MARTIN, Juan, MIRA TOSCANO Antonio, CARRIAZO RUBIO, Juan Luis “Nuevas aportaciones para la historia de las torres de Almenara Onubense”
[16]CÁMARA MUÑOZ, Alicia “ Las torres del litoral en el reinado de Felipe II: Una arquitectura para la defensa  del territorio (I)”  Rev. Espacio, Tiempo y Forma, Serie Vil, Historia del Arte, t. 3, 1990, págs. 55-86
[17]HERMOSO RIVERO, José Mª “ El Corral de comedias de Sanlúcar de Barrameda y la hermandad de la Vera Cruz: Una aproximación histórica. Rev. El rincón Malillo. Anuario del centro de estudios de la costa noroeste de Cádiz. Nº 5 Año 2015. pp-20-24
[18] CRUZ ISIDORO, Fernando. “Aportación documental a la historia y patrimonio de la hermandad de la Vera-Cruz de Sanlúcar”. Revista Carrera Oficial. Nº 7.2010. pp. 67.77
 
[19] El titulo es una licencia que nos tomamos, ya que en la copia del manuscrito comienza directamente en el texto.
[20]  La legua castellana equivaldría  a 5,572 o 5,914 km.
[21]  La vara castellana equivaldría a  83,59 cm.
[22] (Nota del Manuscrito) Estas distancias deben estar inventadas.