BIENVENIDA:


"No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser siempre niños " Marco Tulio Cicerón.

Este blog nace con la intención de difundir en la red la historía de Sanlúcar de Barrameda. Se pretende que esta página sea una herramienta más para conocer la historía local aportando articulos y noticias relacionadas con la historia y la cultura sobre Sanlúcar y su provincia.
Gracias por vuestra visita.

Publicación electrónica seriada registrada con IBSN (Internet Blog Serial Number)

IBSN: Internet Blog Serial Number 4-4-1453-1789

© Historia de Sanlúcar contemporanea, 2010 Todos los derechos reservados.





domingo, 15 de septiembre de 2019

La historia de los Condes de Aldama: Un artículo de Rafael Montaño García.


Sin duda uno de los periodos más interesantes y parcialmente desconocidos de la historia de Sanlúcar es la segunda mitad del S. XIX. Quizás porque  para los historiadores de principios del pasado siglo, aquel tiempo de revoluciones y convulsiones políticas había pasado por la ciudad dejando un triste recuerdo en los sucesos de la  Cantonal de 1873. Así la élite intelectual de la villa, no consideraba digno de estudio la pequeña revolución agraria que supuso el auge de las ventas de la manzanilla hacia 1850, ni por supuesto, la biografía de aquellos empresarios que convirtieron sus firmas bodegueras en grandes negocios lejos del ámbito regional.

A mediados de la década del S. XIX la ciudad de Sanlúcar de Barrameda experimentó un autentico cambio socioeconómico. La villa, donde el cultivo de la vid había dado origen a una élite económica nacida del resurgir demográfico del S. XVIII, apostó por un sistema de monocultivo basado en la importación de sus famosos caldos. De esta forma y animada por las políticas desamortizadoras, la burguesía de exportadores y almacenistas fue convirtiendo algunos de los conventos abandonados en bodegas. Si desde el punto de vista económico, este proceso urbanístico dio lugar al aumento del volumen de producción que enriqueció a una oligarquía comercial, desde el punto de vista artístico supuso la pérdida de una gran parte del patrimonio y la historia de la ciudad.

En la última década  historiadores como Jesús Vegazo Palacio, o Rafael Montaño Gárcia, han publicado diferentes estudios analizando la personalidad tanto empresarial como política de algunos de esos bodegueros decimonónicos. Esos próceres locales, designados por el argot popular galdosiano como los señoritos, se desenvolvían por igual en el ámbito de los negocios como en la política, entendiendo que ambas facetas conducían a la misma meta: El poder en su significado más amplio.

Bodegueros como Eduardo Hidalgo Verjano, Rafael Otaolaurruchi, Domingo Pérez Marín, Pedro Manjón y León de Aldama, son nombres frecuentes que aparecen citados reiteradamente cuando nos sumergimos en la historia sanluqueña del periodo isabelino. Sin embargo, lejos de la crónica social de las hemerotecas así como algunas referencias en autores como los mencionados y en la magna obra de Narciso Climent Buzón, poco más sabemos de ellos.

Rafael Montaño, uno de los más importantes coleccionistas nacionales de litografías vinateras, comenzó  hace muchos a ventilar las estancias de la olvidada historia industrial sanluqueña. El autor de este trabajo, nos zarandea en nuestro letargo, para descubrimos la realidad socioeconómica de una época que va más allá del romanticismo, demostrando que la herencia del siglo XIX  ha marcado a Sanlúcar desde el urbanismo al lenguaje. Montaño sabe bien, que tras la cuidada ilustración de una litografía se ocultan muchas historias aún por conocer. Además como avezado investigador, no se ha conformado con la contemplación de sus más de 60.000 piezas, va mucho más allá, divulgar la historia de la manzanilla desde el S. XIX.  A esto se le une que desde su tribuna televisiva que cada semana nos invita al programa “Café de Levante” nos presenta a personalidad del mundo de la cultura con mayúsculas.

 Un ejemplo claro, lo tenemos en este trabajo.  Historia de los señores condes de Aldama: de la bodega al convento, muy desconocida para el común de la ciudadanía y que nos lleva a profundizar en la personalidad de una de las sagas más importantes de exportadores de vinos del marco del Jerez. La dinastía de los Aldama  tendría  su génesis en la figura de José Gabriel Aldama y Camba, primer conde, ennoblecido por el pontífice Pio IX en 1875. El título nobiliario, era un  ejemplo claro del ennoblecimiento de la pujante burguesía industrial, descrita por Lampedusa y que conllevaba el reconocimiento a una exitosa carrera empresarial. Pero el primer conde de Aldama, hijo de su tiempo, no se quedó en el ámbito de los negocios. Como era común en la época, se integró en las filas de un grupo político, eligiendo  al partido católico nacional de Ramón de Nocedal. Este grupo político de ideología antiliberal y heredero del carlismo, surgiría como respuesta a la crisis parlamentaria de la restauración, reivindicando el retorno de los viejos valores patrióticos enarbolados por el catolicismo. Montaño García, nos retrata a través de la prensa del momento, como  Aldama y Camba, fundó en Sanlúcar el Círculo integrista, pero sin intención de promocionar en el cursus honorun de la política. Al señor conde no le hacía falta, su empresa se situaba entre las más importantes firmas vinateras nacionales. Sumergidos en los últimos estertores del siglo diecinueve, Montaño explica con una prosa elegante y rigurosa, como a la crisis de la filoxera que afectó a toda la región vinatera, se le unión la pérdida de las últimas colonias españolas.

Aquel año de 1899, con el país traumatizado por la pérdida del prestigio internacional más que por las víctimas de la guerra, fallecía el titular de la casa. Como era costumbre en la familia, el relevo le correspondió al sobrino Antonio Aldama y Mendivil, avezado joven que elevaría aún más si cabe el prestigio de la familia. Curiosamente, en ese momento de crisis, el segundo conde de Aldama aprovecha la falta de liquidez de otras empresas para comprar nuevas bodegas y aumentar su excedente de vinos. Rafael Montaño nos demuestra aún más, como se mueve con soltura de cátedra, por los entresijos de la historia vitivinícola cuando nos narra como la firma Aldama aumentó sus ventas en los mercados del norte de la península. A todo esto, tenemos que añadirle la excelente e inédita colección de fotografías que ilustran este trabajo, lo cual nos hace plantarnos cuanto se ha perdido del patrimonio urbano e industrial cuando la manzanilla era el autentico motor de Sanlúcar.

Como reflejo de este motor, cuando ya la voracidad especulativa ha destruido gran parte de las bodegas, aún conservamos la reminiscencia de las litografías vinateras. Estas, con su riqueza tímbrica, nos ilustran sobre la importancia de la publicidad como herramienta de marketing acompañada de versos que hacían recordar no solo la calidad de los caldos si no también el origen de la procedencia de estos.

Pero como dijimos antes, el autor no se queda en la mera contemplación del coleccionista. Detrás de cada fotografía se oculta una historia, y aquí aparecen acontecimientos tan olvidados como la guerra de África en 1909. Si Antonio Aldama es sin duda un personaje interesante desde la perspectiva económica, su esposa Dolores Pruaño, ejercerá una labor caritativa y filantrópica que nos da una idea del prestigio social de los aristócratas sanluqueños. Cuando la sangría de la guerra en Marruecos, obliga a las poblaciones a acoger a los heridos, será el matrimonio Aldama, quienes conviertan su palacio de la aduana de Bonanza en un improvisado hospital de campaña. Tan encomiable acto, provocó que hasta el propio Alfonso XIII visitara el edificio para agradecerles personalmente a los benefactores su patriotismo.

Sin embargo, como demuestra Rafael Montaño, a pesar del público reconocimiento, de puertas para adentro la familia Aldama no pasaba por su mejor momento. En los inicios del pasado siglo, el negocio de la exportación de vinos comenzó a caer a lo que se le unió la muerte de una hija, sumió a los condes en una profunda crisis económica y personal. Como si del último acto de un folletín, la pareja decide romper su vínculo matrimonial para ingresar ambos en una orden religiosa. Ya a finales de la década de 1920, la firma Aldama comienza a vender su patrimonio incluida sus soleras  formadas  por algunos de los mejores vinos de la ciudad y que fueron adquiridas por otras bodegas de la zona.

En consecuencia, este trabajo profundiza no solo en el mundo de la manzanilla., si no también en una época donde el comercio vitivinícola movía a toda una zona. De la mano de los Aldama, podemos conocer algunos aspectos de la sociedad sanluqueña de finales del S. XIX.  Historia de los señores condes de Aldama: de la bodega al claustro, atraerá no solo a los interesados en la historia vitivinícola de la zona, si no aquellos que tengan interés en conocer a una  de las sagas familiares  más representativa de la política comercial del marco del Jerez. Disfruten de este trabajo de Rafael Montaño y cuando lleguen a su última línea imaginen aquella Sanlúcar bodeguera donde el trasiego cotidiano estaba envuelto en la fragancia de sus vinos.
José Mª Hermoso Rivero.
Lcdo.. Historia.

Enlace artículo Revista Cartare.
 

sábado, 14 de septiembre de 2019

"El patrón Carrerilla." Eduardo Domínguez Lobato. (1981)

Lo poco que sabemos de él lo contaba un viejo que ya lo conoció viejo. “Sabia su obligación y era hombre bueno”.  Sencillo, exacto, magnifico epitafio. Sabía su obligación y supo cumplirla. Por eso fue marinero entre marinero y gente entre su gente. Tan de su gente y marinero era que ni siquiera su aureola carismática consiguió desvanecerle el apodo.
Patrón Carrerilla. Uno de aquellos patrones punteros de arranques de siglo, cuando se arrastraba por parejas y nadie soñaba aún con los motores. Lo pintan alto, fibroso, embutido en el inevitable traje de mahón azul, marino, gorra de visera negra y zapatos espejeantes, porque en aquel tiempo la jerarquía siempre llevaba los pies encharolados. Hasta es probable que, en rachas opulentas, luciera cuello almidonado, incluso leontina aurífera curvada como entorchado glorioso entre el ojal de la solapa y el bolsillo alto de la chaqueta, porque por aquel entonces se podía lucir sin riesgo el oro por las calles.

-Parece que está usted pintando un cromo…

De ninguna manera. Puede que me esté quedando corto, de modo que el cuadro pudiera completarse con oro salteado en algún diente, más la camisa de seda, irreprochablemente blanca, que de esta guisa mundaneaban y galleaban por fiestas y tabernas los hombres importantes de la mar, de la mar pescadora. Y es que, por entonces., lo de patrón de parejas era rango de los más serio, del más considerado, de lo más dadivoso.

-Claro, otros tiempos.
Si, otros tiempos. Lejanísimos, olvidados, perdidos, indigeribles, irrecuperables tiempos. Tiempos de patrones sin exámenes, patrones sin papeles, sin título, con greca colgados de la pared. Patrones que, desde chicos, aprendían el timoneo preguntándole a las estrellas. Patrones que terminaban por leer en el agua y el viento, que se encasquetaban en las mientes insospechados mapas sobre bajos y enroscaderos, veriles y braceajes, bancos caladeros y placeres. Que adivinaba desde arriba el fango, la arena o la piedra, como alertados por algún radar imposible. Que conocían la exacta profundidad vital de cada especie o la querencia del pescado frente al rebozo de mar de leva o el temporal de travesía. Y cuando uno tenía un libro abierto en la cabeza, al cabo de muchos golpes de mar, de interminables, tediosas calmas chichas, de incontables vendavalillos enganchados, de aperreos corrosivos y arrastres peligrosos, alguien una tarde cualquiera, te ponía la mano sobre el hombre para ungirte con palabras mágicas: “Desde mañana tu mandas en el barco”.

Patrón Carrerilla. Cuentan que murió sin un real en la faltriquera, entre telarañas de olvido, arrinconado en el último rincón de cualquier patio de vecinos, anchándole migajas de nostalgia al pedacito de mar que se asomaba a su sillita baja. Con la espalada dolorosamente encorvada sobre las toses de bronquitis. Dicen que casi le faltó el pan en aquel difuso paraíso de tres chicas el cundi. Eran otros tiempos y corrían otros relojes. Cuando faltaban las fuerzas, terminaban las grandezas.

Tan sin nada murió que no dejó más que su apodo, abrillantado y magnificado por un prestigio mítico, tan raro entre gentes de la mar que podrían contarse con los dedos de una mano. Después de todo, con eso tuvo bastante. Y se me olvidaba decirlo. Muchos años más tarde, cuando su nombre y apellidos se habían borrado de todas las memorias, alguien, algunos. Tuvieron la picada de dedicarle una calle en barriada de pescadores. De alguna forma, el patrón Carrerilla sigue vivo…

Eduardo Domínguez Lobato.
Diario ABC. 20 Febrero de 1981
Fundación Domínguez Lobato. buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).

viernes, 6 de septiembre de 2019

Canal de Historia emitirá un documental sobre el viaje de la primera vuelta al mundo.

El próximo domingo 22 de septiembre a las 22:00 horas en el Canal de Historia, tendrá lugar el estreno del documental “La primera vuelta al mundo” producido por dicha cadena. El mencionado documental narra los avatares y desarrollo de la expedición que partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda en Septiembre de 1519, y que culminó en el mismo puerto el 6 de Septiembre de 1522.

La prestigiosa cadena que se emite a nivel internacional ha contado con varios expertos en la materia, entre ellos el doctor en historia D. Manuel Parodi Álvarez. Dicho historiador cuenta en su haber con no pocas  publicaciones sobre el tema, amén de ser el coordinador de dos Congresos internacionales sobre la  gesta magallánica que se celebraron en Sanlúcar entre los años 2016 y 2017. De igual forma, el doctor Parodi ostentó la dirección de la Oficina de la Conmemoración del V centenario del Ayuntamiento de Sanlúcar. De esta forma, dicho documental que tendrá una máxima difusión, acercará al público la importancia de la hazaña que culminó con la primera circunnavegación de la tierra. buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).

jueves, 29 de agosto de 2019

“El Overfishing.” Eduardo Domínguez Lobato (1981)


La palabreja saltó sobre el velador del café como el silbido de una serpiente. Mi amigo el erudito dijo entre las brumas del humo de su cigarro que la traducción más simple  tal vez pudiera ser sobrepesca. Aclaró: pesca desmadrada, pesca abusiva, pesca disparatada al galope ciego de la utilidad inmediata. Una utilidad decreciente- matizó- exige técnicas y procedimientos operativos cada vez más rigurosos. Por último, dio una larga cambiada metafórica y afirmó que navegar por la mar surandaluza, por la mar cantada entre Juan Ramón y Alberti, era como marcar los rumbos del futuro malherido, del futuro desheredado del futuro en cueros.
- Bueno, pero aclare lo del overfishing ese…
Verá usted, supongamos que de pronto, descubrimos, que ya es descubrir, un filón submarino, vamos, un emboque de pescao virgen y a porillo. Como la mar no tiene escrituras, entrará enseguida el tó pa tó. Allá empezaran a llegar barcos y más barcos, sin orden ni concierto, y ya estamos en la primera fase: concentración de embarcaciones. ¿Me sigue usted?

-Oiga, servidor corrió lo suyo por colegios de pago…
-No se lo tome a pecho, por favor. Lo de “ me.sigue-uste” se lleva ahora mucho y hay que estar al día. Pero en fin, vamos al turrón marinero. En principio, las capturas son opíparas ; los dineros sustanciosos: el trabajo, liviano y la euforia , trepidante. ¿Me explico?
-Como un libro abierto.

-Entonces, la zona pesquera se ensancha y los aparejos se perfeccionan. En estos momentos, el optimismo arrastra con más fuerza que los motores, porque la pesca mayor y más comercial llena artes y bolsillos. Pero es aquí precisamente donde la curva ascendente toca techo.
-¿Y eso?
-Muy sencillo, cuando las vacas gordas, digo el pescao de exposición empieza a fallar,, porque todo tiene fin en este mundo, las carteras se resienten y empieza las cavilaciones, las nervioseras. Lo primero que ocurre es que el pescador sigue engreído en el botín, aunque los ejemplares sean pequeños. Y cuando se hace a la idea la primera ocurrencia es siempre la misma.
-Irse con los barcos a otra parte a esperar el engorde,,,
-No señor. Lo primero que le viene a las mentes es estrechar el mallaje. Y aquí empieza la etapa pesquera que pudiéramos llamar la segunda división. Pero es que con la cerrazón de las mallas los lances crecen momentáneamente en volumen y entonces acuden más barcos a por lo que sea, grande o chico, hasta que los ejemplares medianos también desaparecen con el tiempo. De forma que, andando los años, el mallaje poco a poco reducido, terminan por faenar con redes ciegas o semiciegas y, en este trance, todo es cuestión de tiempo. Al final, los fondos quedaran como un paisaje marciano. Y todo, porque nadie respeta una especie de ley de oro de la pesca: a mayor número de barcos, mallas más anchas. Así de sencillo.

-Pues, tal como pinta usted el cuadro, me parece, me parece, que esa música la conozco.
-Usted y éste y áquel y el lucero del alba. La cosa está más clara que líquido elemento.

-Y esa música la escucho por aquí cerca. Mo hay más que ver los langostinos que a este paso, hay que dar por cierto que los langostinos terminarán en camarones, mecachis en los mengues. Porque, dígame usté quien y cuando ve ya aquellos pablo romeros de diecisiete en quilo. ¿Dónde se habrán metió?
- En el fondo del mar, amigo, en el fondo del mar, y usté que los vea.
 
Eduardo Domínguez Lobato.  Diario ABC .28 Enero de 1981
Fundación Domínguez Lobato.

Este lunes comienzan el ciclo de conferencias “Encuentros con el V centenario de la I Vuelta al mundo”.


El próximo lunes 2 de septiembre a las 20:00 horas en el “ Hotel los Helechos” tendrá lugar una nueva conferencia dentro del ciclo “ Encuentros con el V centenario” organizado por la asociación Luis de Eguilaz. La nueva conferencia estará a cargo del profesor José María Esteban, arquitecto y académico de la Real de Bellas Artes de Cádiz, bajo el título “Arquitectura y urbanismo en la Sanlúcar de Magallanes y Elcano”.
Durante este mes de septiembre la asociación Luis de Eguilaz ha organizado un ciclo de conferencias semanales donde importantes investigadores disertaran sobre la gesta de la circunnavegación y el contexto de la época.

Hoy conferencia de Fernando Cruz Isidoro sobre el convento de San Francisco “ EL viejo.”

Hoy jueves 29 de agosto a las 21:00 horas en el  patio de columnas del Hotel Palacio Arizón tendrá lugar la conferencia “Santa María de Jesús un convento franciscano sanluqueño de especial jurisdicción indiana” a cargo de Don Fernando Cruz Isidoro, profesor de la Universidad de Sevilla y medalla de oro de la ciudad de Sanlúcar.
Dicha conferencia organizada por la Fundación Puerta de América, tratará sobre el desaparecido convento de San Francisco “ El viejo”, uno de los principales centros monásticos muy vinculados a la evangelización de las Islas Canarias y de las colonias americanas.buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).

lunes, 19 de agosto de 2019

Mañana se presentan los nuevos números de las revistas “ Gárgoris” y ” Las Piletas.”

Mañana martes  a las 20:00 horas  tendrá lugar en el palacio de Medina Sidonia  la presentación del nuevo número de la revista “Gárgoris” de historia y arqueología del bajo Guadalquivir editada por la Asociación de amigos del Libro Luis de Eguilaz y  dirigida por el doctor en historia D. Manuel Parodí Álvarez. El nuevo número sale a la luz  en su nuevo formato digital,  por lo que se pretende una mayor difusión. Esta revista viene saliendo a la luz desde 2012  apostando por la divulgación histórica y  la arqueológica en la zona.

 En el mismo acto tendrá lugar la presentación de la revista literaria “Las Piletas”  publicación decana de la provincia como revista literaria y dirigida por el miembro de la misma asociación José Santiago Miranda. Dicho acto está organizado por la propia Asociación Luis de Eguilaz con la colaboración de la Fundación Casa de Medina Sidonia. buscando una mayor accesibilidad y difusión...

En el mismo acto presentaremos asimismo el número 58 de la revista "Las Piletas", una de las publicaciones literarias señeras de la provincia de Cádiz y que dirige mi amigo y colega José Santiago Miranda.

Ambas revistas son órganos de expresión (histórico-patrimonial la "Gárgoris", literario en el caso de "Las Piletas") de la asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas "Luis de Eguílaz" de Sanlúcar de Barrameda, y la actividad la coorganizan la referida asociación de Amigos del Libro y la Fundación Casa de Medina Sidonia (que será sede de la misma).