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domingo, 5 de febrero de 2017

San Sebastían, un patrón olvidado de Sanlúcar.



Durante los  S.XVI  y  XVII  las ciudades del sur de la península Ibérica sufrieron esporádicos brotes de “peste” que  provocaron una alta  mortandad en la población. Así, Sanlúcar de Barrameda, como ciudad costera, padeció desde mediados del S.XVI continuas afecciones que azotaron al vecindario durante casi 200 años. Para evitar el contagio, el Cabildo local  prohibía la entrada  en el puerto a    cualquier navío sospechoso[1] así como la entrada de foráneos. Además y como último recurso,  se recurría a la intervención divina de los santos como San Jacinto confesor, San Sebastián, San Miguel Arcángel, San Alberto y San Francisco de Paula, todos estos nombrados en el S.XVII patronos[2] de la ciudad.
De uno de estos, San Sebastián, en los últimos años se ha  recuperado la costumbre de organizar una procesión en el día de su onomástica el 20 de Enero. Sin embargo, como ocurrió con el devenir de los siglos, la falta de una justificación de peso, así como la poca devoción hacia el mártir, ha dejado su culto en algo casi testimonial. Hoy en día muchas personas  ignoran que durante casi 300 años fue una festividad celebrada con  una peregrinación a su ermita y costeada por el propio cabildo al tratarse de un copatrón de la ciudad.
¿Cuál fue el origen del patronazgo de San Sebastián en Sanlúcar?
Según Velázquez Gaztelu,  desde 1507[3] aparecían menciones a la existencia de una ermita dedicada a San Sebastián a las afueras de la ciudad entre los caminos de Jerez y El Puerto de Santa María. EL propio historiador aclara que la devoción al santo fue establecida por el III duque de Medina Sidonia don Juan de Guzmán, que al ver como la epidemia azotaba Sevilla decidió encomendarse a San Sebastián. Sin embargo, parece que no le sirvió de mucho, ya que fallecería ese mismo año como consecuencia de la enfermedad. Desde entonces, parece que la zona de la ermita fue conocida como prado de San Sebastián.
De esta manera, durante la epidemia de peste que azotó Sanlúcar entre 1569 y 1572, se menciona en las actas como los enfermos eran aislados de la ciudad alojándolos en la ermita del santo que se convertiría en un lazareto. Dicha epidemia quedaría descrita por el comendador Jerónimo Sánchez de Carranza  en su famoso tratado de esgrima escrito en esos años en Sanlúcar:
Otros heridos del mal llegavan solos a la yglesia y rescibian los sacramentos y se yvan por su pie a morir, huyendo dellos q[ue] los encontraban ( gran lastima de ver) como fiera raviosa, y aun les cerraban las puertas de las casas, por las calles passavan, otros andavan de ver esto temblando por el lugar[4][…]Vierades  un hospital q[ue] se hizo, para recoger los enfermos, por una parte salir heridos cayendo fácilmente en el suelo […]
Dicho hospital según se menciona en las actas capitulares, estaría junto a la ermita y para su construcción se utilizó las maderas de las viviendas cercanas. De esta forma según se registra en las actas, varios vecinos pidieron al Ayuntamiento que abonara el coste de los materiales[5] sustraídos[6].  Así terminado este brote de peste, el cabildo decidió delimitar la ermita con mojones para que no fuera ocupada ilegalmente y perteneciera a la ciudad[7].
En el siguiente brote pestilente de 1581, que según las autoridades municipales provenía de Portugal,  se decidió cerrar las calles cercanas a la mancebía  con empalizadas de madera para evitar que aquellos infectados propagaran el contagio[8].  En estos años parece que el contagio fue más controlado, ya que no se menciona la utilización de la ermita como lazareto. Sin embargo, si se prohibió a los panaderos locales amasar cualquier trigo que viniera de fuera por la creencia que este era el responsable de la propagación de la enfermedad[9]. 
La siguiente epidemia pestilente tendría lugar en 1605, siete años antes el VII duque Don Alonso Pérez de Guzmán, había instado al cabildo para que nombrara patrón de la ciudad a San Jacinto confesor. Dicho santo, perteneciente a la orden guzmana de Santo  Domingo, había sido canonizado en 1594, por lo que el VII duque aprovechó su vinculación familiar con la orden de predicadores para designarlo como patrón de la villa en 1597[10]. Sin embargo, durante la epidemia de principios del S. XVII, la mediación del santo no debió de ser muy efectiva a pesar de haber organizado una procesión desde el convento dominico, tradición que se mantuvo hasta los inicios del S.XVIII cuando dejó de practicarse.
De esta forma, en 1612, la ciudad decidió encomendarse  al tradicional San Sebastián  organizando una procesión desde la Iglesia mayor hasta su ermita[11] .Así en 1624, ya durante el gobierno del VIII duque Don Manuel Alonso Pérez de Guzmán y Silva, la ciudad decidió nombrar al mártir Sebastián patrón de la ciudad y defensor contra la peste. Como consecuencia de una nueva epidemia el culto al santo se rehabilitó durante la peste de 1647-1650, reedificando su ermita. Sin embargo como la gravedad de la epidemia hacía necesario toda la ayuda divina, la corona mandó una carta para que se buscara la mediación de la enfermedad del Arcángel San Miguel[12] por lo que el  Ayuntamiento decidió en 1646 otorgarle el título de patrón celebrando una fiesta en su ermita[13].
Pero sin duda, la finalización de la epidemia en 1651 tuvo como principal protagonismo al mártir San Sebastián. Como agradecimiento  por el  final del brote, el  cabildo organizó una corrida de toros el 20 de Enero de 1651 en  la plaza alta de la villa. Dichos festejos serían recogidos en un poema dedicado al Santo por Francisco de Eraso y Arteaga[14] donde describió la lidia efectuada a caballo por los principales personajes de la ciudad, lo que es un autentico testimonio  literario sobre las celebraciones de la Sanlúcar del S. XVII:


Esta ciudad esta pues
reconocida festexa,
peligros que siendo muchos
en tanta Bonança quedan.
Y en el día de aquel santo
que cubren nerbadas flechas,
porque por bocas distintas
quiere que su fe se bea.
Aquel Sevastián glorioso,
San Telmo de esta tormenta,
a quien peligrando todos
le buscan quando le encuentran.[…]
Toros y cañas elixen
con que dieron clara muestra
que los peligros no escusan
aun en el goso que espera.
Botaron diestros caudillos
que cuydadosos yntentan
que aunque fenesca su gozo
que su fama no fenesca.
Estos conbidan aquellos
que conosen que a la fiesta
pueden darle más realse
por su gala y su destresa.[…]
 
  De esta manera aunque en la actualidad la festividad de San Sebastián ha quedado relegada a un protagonismo testimonial, el necesario conocimiento de la historia local otorga un especial protagonismo a la relación de la religiosidad popular y la cultura. Del culto a San Sebastián en Sanlúcar conservamos importantes muestras artísticas, tales como el magnífico lienzo que preside la capilla homónima en la Iglesia mayor  obra firmada por Vasco de Pereira[15], o varías esculturas documentadas   por Antonio Manuel Romero Dorado[16] sobre el Santo que datarían de los S. XVI y  XVII en la Parroquia de los Ángeles. También podemos hacernos una idea de cómo era su ermita ya que aparece representada en el grabado sobre el Jardín botánico de Sanlúcar  publicado en el libro de 1807 Ensayo para las variedades de la vid de Rojas Clemente.

  En consecuencia, conocer nuestro pasado nos hace entender mejor el origen de nuestras tradiciones  tales  como  la fiesta del día de San Sebastián, patrón olvidado de Sanlúcar.

José Mª Hermoso.




[1] Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda. ( A.M.S.B) Libro de actas capitulares de 1563 .Libro 5º (1563-1574). Sig. 4707. En el cabildo del 20 de Noviembre de 1563  el cabildo acordó prohibir la entrada a un navío inglés que traía varios enfermos de peste.
[2] VELAZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Historia antigua y moderna de la muy noble ciudad de Sanlúcar de Barrameda. Volumen II. A.S.E.H.A. Sanlúcar de Barrameda. 1994. Pág 101.
8 Ibídem. pp -47- 473.     
[3] VELÁZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Fundaciones de todas las iglesias, conventos y ermitas. A.S.E.H.A. Sanlúcar de Barrameda. 1995. ISBN 84-920496-0-X. Pág.506
[4] SÁNCHEZ DE CARRANZA, Jerónimo. De la Filosofía de las Armas y de su Destreza y la de Agresión
y Defensión Cristiana. Sanlúcar de Barrameda. 1582 . fol. 272 vº 273rº
[5] Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda. ( A.M.S.B) Libro de actas capitulares de 1563 .Libro 5º (1563-1574). Sig. 4707. fol. 143.vº  En el cabildo del 1 de Junio de 1570 Diego(¿?) de Zamora pidió al Ayuntamiento que le devolviera las maderas que le habían tomado para la casa del señor San Sebastián.
[6] Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda. ( A.M.S.B) Libro de actas capitulares de 1563 .Libro 5º (1563-1574). Sig. 4707. fol. 150 vº  En el cabildo del 20 de Octubre de 1570  Isabel Ugarte, pide que se le restituyan las maderas de su casa que se tomaron para la casa de San Sebastián para los enfermos de la peste.
 
[7] Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda. ( A.M.S.B) Libro de actas capitulares de 1563 .Libro 5º (1563-1574). Sig. 4707. fol. 252 vº
[8] Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda. ( A.M.S.B) Libro de actas capitulares 1575-1590. Libro 6.Sig. 4708. Acuerdo del Cabildo del13 de Agosto de 1581.
[9] Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda. ( A.M.S.B) Libro de actas capitulares 1575-1590. Libro 6.Sig. 4708. Acuerdo del Cabildo del 10 de Septiembre de 1583 fol.126  
 
[10] VELAZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Historia antigua y moderna de la muy noble ciudad de Sanlúcar de Barrameda. Volumen II. A.S.E.H.A. Sanlúcar de Barrameda. 1994. Pág 472
[11] Ibídem
[12] (A.M.S:B) Libro de actas capitulares de 1643. Sig. 4724 fol. 11 Copia de una carta que se ha enviado a diversas partes de estos reynos exortando a la devoción del glorioso Arcángel San Miguel.
[13] [13] BARBADILLO DELGADO, Pedro. Historia de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda. 1942. Reprod. facs. Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda. 1989. ISBN 84-86869- Pág. 202. Según Barbadillo y antes Velázquez Gaztelu, la ermita de San Juan de Letrán hoy Iglesia de San Miguel, cambió de titular con motivo del nombramiento del patronazgo de dicho Santo en 1646.
[14] HERMOSO RIVERO, José María y ROMERO DORADO, Antonio. "Una historia de Sanlúcar de Barrameda escrita por Francisco de Eraso y Arteaga y contenida en su obra El Desengaño discreto y retiro entretenido". Cartare nº 3. Boletín del Centro de Estudios de la Costa Noroeste de Cádiz (CECONOCA). 2013 .ISSN 2173-9072
 
[15] VELAZQUEZ-GAZTELU, Juan Pedro. Catálogo de todas las personas ilustres y notables de esta ciudad de Sanlúcar de Barrameda. ASEHA. 1997. Pág. 526
[16] Romero Dorado, Antonio Manuel “Las dos imágenes escultóricas de la hermandad de San Sebastián de Sanlúcar de Barrameda” Revista Rincón Malillo. “Centro de Estudios de la Costa Noroeste de Cádiz. Nº 2 . 2012.   Revista Rincón Malillo.

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